Ficha técnica: 

  • Título original: El guardián invisible.
  • Año: 2017.
  • Duración: 129 min.
  • País: España.
  • Director: Fernando González Molina.
  • Guion: Luiso Berdejo (Novela: Dolores Redondo).
  • Reparto: Marta Etura, Elvira Mínguez, Francesc Orella, Itziar Aizpuru, Carlos Librado, Miquel Fernández, Pedro Casablanc, Colin McFarlane, Benn Northover, Paco Tous, Manolo Solo, Ramón Barea, Patricia López, Quique Gago, Mikel Losada, Susi Sánchez, Miguel Herrán, Richard Sahagún, Miren Gaztañaga, Javier Botet.
  • Productora: Coproducción España-Alemania; Nostromo Pictures / Atresmedia Cine / ZDF / arte.

Sinopsis: En los márgenes del río Baztán, en tierras de Navarra, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en circunstancias que relacionan ese crimen con un asesinato ocurrido un mes atrás. La inspectora Amaia Salazar dirige la investigación, la cual le llevará de vuelta al pueblo de Elizondo, donde ella creció y del que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las complicadas derivaciones del caso y sus propios fantasmas, la investigación de Amaia es una carrera contrarreloj para dar con un implacable asesino, en una tierra fértil en supersticiones y brujería. (FILMAFFINITY).

Mi opinión:

Hoy estrenamos categoría, nos adentramos en las sendas del Séptimo Arte para opinar sobre todo un fenómeno de ventas y de taquilla. Hoy hablamos de El Guardian Invisible (película) y reflexionamos sobre lo que es (y lo que no es) “cine negro”.

No soy un gran amante de las etiquetas, pero, en lo que al cine se refiere, son necesarias para saber que podemos esperar de la película que vamos a ver. En un país en el que una entrada de cine puede llegar a rondar los 9€, esto se convierte en un ejercicio de supervivencia. Siguiendo con esta idea, El Guardián Invisible debe ser catalogado como “thriller“.

Inevitablemente se preguntaran el porqué de su inclusión en este blog. La respuesta a esa pregunta puede resumirse en el hecho de que su autor no predicó con el ejemplo propuesto en el párrafo anterior.

En efecto, me dejé llevar por la multitud de comentarios que hablaban de esta película, y sobre todo de la novela que adapta, como una obra policiaca e incluso la catalogaban como cine negro.

Sin ninguna intención de erigirme como censor del género negro, me gustaría puntualizar que, no toda obra en la que aparecen policías se convierte automáticamente en noir. Me parece importante esta concreción, porque difuminar el contenido tradicional de la novela negra puede acabar con las características que lo hacen reconocible y, me atrevo a decir, necesario.

El Guardián Invisible es una obra que mantiene la atención, con una estética muy conseguida que proporciona un ambiente gélido y oscuro. No es una obra maestra del cine, pero es un film entretenido y, en general, de buena factura. Pero contiene muchos elementos que distan considerablemente del realismo crudo y reivindicativo del género negro. Es una película que muestra una trama familiar de una mujer que es policía, pero la investigación policial no es el hilo conductor de la historia. Tampoco se analiza en profundidad las características sociológicas de un pueblo como Elizondo, no hay una verdadera crítica social y la historia camina por los derroteros de la fantasía o la mitología.

Más allá de lo dicho anteriormente, como criminólogo en potencia tengo que decir que, los perfiles psicológicos que se exponen en la película chirrían con los que podrían observarse en la realidad. Me mantendré en mi empeño de no revelar elementos esenciales de la trama, pero hay circunstancias especialmente traumáticas que no se ven reflejadas en la actitud de las personas que las han sufrido.

Reitero que no es una mala película, pero me ha parecido un ejemplo perfecto para señalar esta confusión que se crea entorno al género negro. Defender la esencia de éste significa: mantener su propósito de introducir la denuncia a las sociedades corruptas, a las desigualdades y desprecios del sistema liberal, en el entretenimiento más mundano. Desde mi punto de vista, el noir democratiza muchas reflexiones que, normalmente, se reservan para textos académicos o de prensa especializada. Por todo ello, la etiqueta “negro” debe utilizarse con responsabilidad.

Negros saludos a todos.

Javier Sepúlveda Rubio. 

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