El primer paso de Silva fue un paso firme, quizás fruto de otros muchos intentos, pero definitivamente robusto en personalidad. El lejano país de los estanques es una novela asequible, que esconde, bajo el tamiz de lo campechano, una profundidad cruda y dolorosa. Para mí, esto es lo que se debe exigir a una novela negra, un contenido elevado en un continente accesible para el pueblo llano. Conocer a Bevilacqua y Chamorro ha sido un placer que recomiendo.

Ficha técnica:

  • Título: El lejano país de los estanques.
  • Autor: Lorenzo Silva Amador.
  • Editorial: Destino.
  • Fecha publicación:1998.
  • Idioma: Español.
  • Colección: Crimen y misterio.
  • Serie: Bevilacqua y Chamorro.
  • Páginas: 256.
  • ISBN: 9788423344277.

Sinopsis:

En mitad de un tórrido agosto mesetario, el sargento Bevilacqua recibe la orden de investigar la muerte de una extranjera cuyo cadáver ha aparecido en una urbanización mallorquina. Su compañera será la inexperta agente Chamorro, y con ella deberá sumergirse de incógnito en un ambiente de clubes nocturnos, playas nudistas, trapicheos dudosos y promiscuidades diversas. Poco a poco, el sargento y su ayudante desvelarán los misterios que rodean el asesinato de la irresistible y remota Eva, descubriendo el oscuro mundo que se oculta bajo la dulce desidia del paisaje estival (Ediciones Destino).

Mi opinión:

Leer a Lorenzo Silva era uno de mis grandes “pendientes”, aparte de por su indiscutible trayectoria, me llamó especialmente la atención el dominio del género que exhibió en las conversaciones de Getafe Negro de 2014, con Eduardo Torres Dulce.

Para eliminar esa tarea de mi lista elegí empezar por el principio, esto es algo que hago siempre que puedo, creo que se debe a mi perpetua condición de escritor en potencia (como todo lector). No sé como empezar y me fijo en como lo hicieron los que ya cuentan sus obras por decenas. Desconozco si a la larga esto me llevará a encontrar el camino de la creación, pero mientras sean obras de esta calidad las que caigan en mis manos, será un camino placentero.

Hay algo que me ha entusiasmado especialmente: es el propio detective, Bevilacqua, quien nos cuenta la historia, no hay intermediarios, es él. Este detalle le aporta mucha credibilidad al discurrir de la trama, además nos muestra a un hombre tremendamente interesante, pero de esos que pasarían desapercibidos en el ámbito académico. No es un experto en nada, tiene instinto, ese arma despreciada por los siervos del CSI, pero la más efectiva cuando se trata de muertes absurdas.

Mientras que la figura de Vila (diminutivo de Bevilacqua) se nos muestra más definida, la sensación es que Silva mantiene a Chamorro como su as en la manga. Con pocas pinceladas, se nos muestra a una mujer más poderosa de lo que ella considera, sorprende en ocasiones, pero cuando todo acaba te das cuenta de que para ella esto acaba de comenzar.

El resto de personajes están pintados con brocha gorda, por seguir con la metáfora, nunca en un sentido despectivo, todo lo contrario. Representan lo que deben representar, y lo hacen de manera muy eficaz. Especial mención merece el brigada Perelló, definido por Silva como “un hombre de una pieza”, coherencia moral sin aspavientos, experiencia y mesura. En definitiva, éste es uno de esos personajes que no olvidas jamás.

El misterio no lo mantiene la incertidumbre de la identidad del asesino de la bella Eva Heydrich, que, como pasa con Beth Short en La dalia negra, deja de importar cuando el lector empieza a verse abrumado por lo absurdo de la tragedia. Estoy seguro de que la obra inaugural del Cuarteto de Los Ángeles pasó por las manos de Lorenzo Silva en los 11 años que separan una publicación de otra, y ésta le dejó el sello que nos deja a todos. Eva Heydrich y Elizabeth Short son las misma chica. No sé si el autor estará de acuerdo con esta comparación, pero para mí ha sido un pensamiento recurrente cada vez que me sumergía en las páginas de El lejano país de los estanques.

Desde mi punto de vista el verdadero misterio es el porqué de la muerte de Eva y el “cómo” lo van a resolver esta curiosa pareja de guardias civiles.

La imagen de la Guardia Civil es interesante. La lucha de egos y vanidades que tienen lugar entre los recios muros de la disciplina militar es otro de los alicientes de la obra.

Hay mil cuestiones más que merecen reseña, pero no me gusta alargarme y prefiero que sean ustedes quien las desmenucen. Es un libro que ahonda en los sentimientos más profundos y oscuros del ser humano, y esos se representan de manera muy diferente en cada uno de nosotros, por eso les recomiendo que se atrevan a dar el primer paso que dio Lorenzo Silva.

Negros saludos a todos.

Javier Sepúlveda Rubio.

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